INFRAESCRUCTURA

Sin duda, crecer implica traspasar fronteras y ser capaces de ampliar el espacio abarcado por la empresa. La mejor manera de evolucionar es apostando por un país en el que haya un buen nivel en cuanto a posibilidades.

A este respecto, Rumanía es una buena apuesta, ya que cuenta con los medios y la popularidad necesarios para triunfar. De esta manera, trasladar la compañía al país puede ser una buena forma de empezar a valorar una creciente internacionalización de la marca. Las ventajas de invertir en un estado de la Unión Europea harán que las barreras de entrada sean reducidas y, por lo tanto, no tengamos que asumir grandes costes iniciales que podrían dificultar la presencia en el país.

Contar con un equipo local de comunicación rumano para empezar a operar será clave para contactar con nuestro público objetivo y adaptarnos mejor al mercado. De esta manera, podremos adaptar la visión de la empresa a sus clientes y ganar en cercanía.